Archivo para la Previos/reseñas categoría

Tristania en México

Publicado en Previos/reseñas con etiquetas , el 22 Julio, 2008 por Lord Kyle Macbeth

Bienvenidos…

Esta vez se juntaron la reseña del concierto que dio Tristania con su nueva vocalista, Mariangela Demurtas, en el Hard Rock Live el 25 de mayo pasado, y la entrevista que les hice para Dark el día anterior. Helas aquí.

                                             

Tristania, siete años después

La última vez que estos noruegos estuvieron en nuestro país fue hace ya siete largos años. Muchas cosas han ocurrido en este tiempo, pero lo que ahora nos atañe es qué ha pasado con esta banda.

El día anterior a su presentación en el Hard Rock Live de la ciudad de México, minutos después de las 6 de la tarde el grupo llegó a una sesión de autógrafos que estuvo más bien floja, tal vez por falta de promoción, ya que todos los integrantes fueron muy amables, firmaron todo lo que se les dio y se tomaron fotos con quienes llevaban cámara para ese expreso fin.

Cuando se desocuparon un poco, tuvimos oportunidad de platicar con los principales vocalistas del grupo, Østen Bergøy y Mariangela Demurtas.

Mary, para quien ésta fue su primera visita, dijo que la gente de México es maravillosa, encantadora y cálida, y que en especial en Monterrey todos estaban muy emocionados de ver la respuesta del público.

Por su parte, Østen comentó que siempre es mejor hacer giras solos, porque por ejemplo la última vez que vinieron fue con los traseros de Kreator, y el público, desde luego, estaba muy dividido, así que la respuesta no puede ser la misma.

Desde luego, hubo que hacer la pregunta obligada:

- ¿Por qué se fue Vibeke? La versión “oficial” (al menos la que corre en internet) es que dejó el grupo para enseñar canto.

- ¿Versión oficial? ¿Cuál? No, no crean todo lo que leen en internet. Lo que pasó es que Vibeke ya no quería salir de gira tanto como los demás, y bueno, eso no funciona. Cuando ya no haces las cosas con el corazón, es mejor dejarlas por la paz. Así que se fue.

También nos comentó que desde el principio tuvieron en mente que no querían otra vocalista que sonara como Vibeke, así que después de muchos demos recibidos y muchas entrevistas, decidieron que Mary era exactamente lo que querían. “La identidad es tan importante como la voz, y ella tiene una personalidad fuerte, justo lo que queríamos”.

Mary, por su parte, dijo que le encantó ser elegida como la nueva voz de Tristania, y que se había dedicado a aprender las canciones y mejorar su estilo todo lo que pudiera para obtener el puesto.

También por supuesto debimos preguntar sus planes a futuro, y esto es lo que Østen respondió

- ¿Ya tienen planes para grabar un nuevo álbum o van primero a terminar la gira y descansar un poco?

- Ya hemos dado 12 o 13 conciertos aquí en México, falta uno (el del día siguiente) y uno más en la República Checa. Después vamos a tomarnos un tiempo.

Y como ya se nos acababa el tiempo y el manager nos lanzaba unas miradas un tanto significativas, pues había llegado más gente que esperaba un autógrafo, sólo nos quedó preguntar finalmente cuáles eran sus palabras finales para los fans mexicanos. La respuesta fue prácticamente al unísono por parte de ambos, y por demás concisa: “¡Nos encanta México!”

Desangelado regreso

El día siguiente, domingo 25 de mayo, marcó el final de la visita de estos noruegos por tierra azteca con un tristemente desangelado concierto en el Hard Rock Live.

Lo primero que nos extrañó fue que no estuvo el tecladista. Todas las partes que le corresponden fueron con pista, y esto fue notorio desde el inicio del evento, ya que después de una corta introducción sampleada, la banda salió poco a poco al escenario para iniciar el concierto con Libre, corte que abre su álbum Ashes.

Fue una presentación variada, eso no se puede negar, en la que Tristania interpretó temas de todos sus álbumes. Algunos recibieron más atención que otros, cierto, pero todas sus producciones vieron presencia esa noche.

La gente estuvo por demás aguada y sólo los más fervientes seguidores del grupo brincaban, gritaban y cantaban, pero el grueso de los asistentes parecía que había asistido a un concierto de la sinfónica. Sólo aplaudían al final de las canciones, y hasta eso parecía por compromiso.

Inmediatamente después de Libre vino Beyond the Veil, y fue entonces que notamos sin lugar a dudas la diferencia de estilos entre Mary y Vibeke.

El resultado, desafortunadamente, es el mismo que con las voces de Tarja y Anette (de Nightwish). Mary no es capaz de interpretar las canciones que fueron escritas para la voz de Vibeke, y en esta ocasión en especial, como Tristania aún no ha grabado nada con Mary, ni siquiera hay punto de referencia para saber si en futuros temas sonará mejor. Lamentablemente es imposible no establecer comparación. Claro que sin contar ese detalle, la presentación de la banda fue impecable, todo lo demás sonó como se debe.

Aun así, Beyond the Veil fue una de las canciones más aclamadas… aunque esto no es mucho decir.

A continuación vinieron Circus, The Ravens y Angina, que fue tal vez el punto alto de la noche, pues Mary hizo su mayor esfuerzo y logró tocar las notas altas del tema, con lo que el que es uno de los mayores éxitos del grupo tuvo una interpretación cercana a lo que esperábamos en vivo.

World of Glass fue otro de los cortes mejor ejecutados, y después de la calmadita Shadowman, Østen presentó a la banda (confirmando sin lugar a dudas que el tecladista, Einar Moen, no estuvo presente en el concierto).

Lotus, Tender Trip on Earth, Mercyside y Sacrilege marcaron el final del concierto, y Down fue anunciada como la última canción de la noche.

Al parecer la gente no había estado aburrida sino distraída, porque cuando la banda se fue tras bambalinas comenzaron los gritos y los cánticos de “¡Tristania! ¡Tristania!”

Y claro, como los artistas se deben a su público, Tristania salió de nuevo para interpretar The Wretched, y finalmente Angellore, único corte que ofrecieron de su primer álbum, pero sin lugar a dudas la manera perfecta de cerrar el concierto.

Nightwish en el Salón 21

Publicado en Previos/reseñas con etiquetas , el 15 Julio, 2008 por Lord Kyle Macbeth

Bienvenidos…

Ésta fue la reseña del concierto que dio Nightwish en mayo pasado en el Salón 21 (ahora llamado Vive Cuerno, digo Cuervo, maldito capitalismo que le pone nombres comerciales a todo! al rato el Circo Volador se llamará algo así como “Cine Marlboro”, caramba). Publicada originalmente en Dark.

                                           

El nuevo y… ¿mejorado? Nightwish

Los temores de los fans se confirmaron la noche del pasado viernes 2, y del sábado 3 de mayo.

Nightwish se presentó en el Salón Vive Cuervo, con nueva vocalista después de haber despedido a Tarja por diva en el 2005, y si bien Anette Olzon tiene muy buena voz, es tristemente claro que no le llega al tono necesario para las canciones anteriores de la banda.

Nightwish interpretó casi todo el nuevo álbum, comenzando por Bye Bye Beautiful, y para que la gente se sintiera en territorio familiar el segundo corte de la noche fue Dark Chest of Wonders.

Después vinieron Whoever Brings the Night, The Siren y The Amaranth. Aparentemente a estos finlandeses ya les había dado calor, porque se escondieron un par de minutos tras bambalinas, y cuando salieron vino una pequeña sorpresa para el público: The Islander, canción que por su naturaleza acústica no era muy seguro que escucháramos. Pero así fue.

Marco Hietala se sentó en una silla en el centro del escenario y comenzó a cantarla con su guitarra. Como la cosa ya se estaba poniendo solemne salió Anette portando un sombrero de charro y en los últimos acordes de la canción se lo quitó y se lo puso a Marco en la cabeza.

Fue entones que la noche volvió a subir de tono con la épica The Poet and the Pendulum, que tocaron entera, e inmediatamente después llegó uno de los temas más esperados: Sacrament of Wilderness.

La instrumental Last of the Wilds, Sahara y Nemo marcaron el final del concierto, y cuando la gente los vio despedirse y salir del escenario sí hubo quien se quejó de que duró muy poco, sólo una hora y cuarto.

Claro que no se fueron así nada más, regresaron para interpretar 7 Days to the Wolfs, Wishmaster, que todo mundo pedía a todo pulmón, y finalmente Wish I Had an Angel. Con esto se reivindicaron, completando una hora y media exacta de presentación.

Habiendo escuchado tres canciones de Once (álbum anterior y último con Tarja) y dos de los temas más clásicos del grupo podemos decir con triste certeza que los temores de los fans se confirmaron: Anette tiene muy buena voz, gran presencia escénica… pero no alcanza los tonos necesarios para interpretar las canciones que hicieron famoso a Nightwish.

De cualquier forma, esto no significa que haya sido un concierto mediocre, al contrario, no sólo la gente salió encantada y coreó todas las canciones, nuevas y no tanto, sino que la banda misma no está ciega a las limitantes que el cambio de voz les acarreó. Sólo tocaron los temas más indispensables, y se enfocaron al nuevo álbum.

Aunque una cosa sí hay que reconocer: en voz de Anette los temas de Once suenan mucho mejor de lo que sonaban con Tarja. Lástima que eso sólo prueba que el Once ya no fue un disco escrito para ella.

Megadeth y sus Abominaciones Unidas

Publicado en Previos/reseñas con etiquetas , el 20 Junio, 2008 por Lord Kyle Macbeth

Bienvenidos…

De nuevo, esta nota debió salir y no salió en El Economista, así que es exclusiva.

                                               

Megadeth regresó a México después de muchos, pero muchos años (ha pasado más de una década desde su última visita) y cimbró el Salón Vive Cuervo desde que salió al escenario hasta que las luces se encendieron al final del concierto.

Hubo pocos cortes de su nuevo álbum, United Abominations, y muchos de los que hicieron de ésta una de las bandas más influyentes de este tipo de música.

Los acordes de “Wake Up Dead” (tema ya antiguo, de su segundo álbum) dieron inicio a la noche. Después de “Skin o’My Teeth” siguió “Washington is Next!”, uno de los temas nuevos, que a pesar de ser muy bueno poca gente coreó.

Sin grandes despliegues histriónicos y con muy poca interacción con el público, pero con una actuación que no dejó nada que desear, “The System has Failed”, “In My Darkest Hour” y “Gears of War” (canción inspirada, por cierto, en el videojuego del mismo nombre) fueron recibidas con gritos y ovaciones, pero extrañamente para un público thrashero, “À Tout le Monde” –canción bastante fresa dentro del contexto– fue uno de los temas más coreados y aplaudidos de toda la noche.

Para estos momentos, aunque no lo parecía ya había transcurrido más de una hora, y llegamos a una racha de temas ya añejos pero clásicos, uno tras otro: “Ashes in Your Mouth”, la excelente “Symphony of Destruction” y “Sweating Bullets” marcaron la recta final del concierto.

Cuando la banda volvió a salir interpretó “She-Wolf” y el tema que todos habían esperado por casi dos horas, y el cual es tal vez el más emblemático de Megadeth: “Peace Sells”.

Finalmente, después de salir por segunda vez y tocar “Holy Wars” y despedirse del público, Dave Mustaine se puso a lanzar besos a la audiencia… al parecer es cierto que lo valiente no quita lo cortés (¿o era al revés?).

¡¡Viene Megadeth!!

Publicado en Previos/reseñas con etiquetas , el 17 Junio, 2008 por Lord Kyle Macbeth

Bienvenidos…

Esta notita salió publicada ayer en El Economista, y así debería ser, que salieran con tiempo para que también aquí las pueda postear con antelación! 

                                              

Megadeth nos visitará en su Tour of Duty

En la década de los 80 surgió lo que en esos años fue la música más pesada del mundo: el thrash metal, género que combinaba la técnica del heavy (requiere técnica, aunque no lo parezca) y la velocidad y agresividad del punk. Cuatro son las bandas que hicieron famoso este género: Metallica, Anthrax, Slayer y Megadeth.

Esta última agrupación tiene su origen cuando Metallica decidió que el guitarrista Dave Mustaine cuando bebía se ponía muy loco, incluso para ellos, y lo despidieron. Así, Mustaine formó su propio grupo, al cual llamó Megadeath, (un millón de muertes o gran mortandad), pero luego le quitó la “a”.

Fue así que comenzó una de las rivalidades más abiertas y de mayor longevidad del heavy metal entre Dave Mustaine y Lars Ulrich y James Hetfield, de Metallica, la cual continúa hasta la fecha.

Megadeth fue uno de los cuatro grandes del thrash hasta 1994, cuando con su álbum Youthanasia tomó un giro un poco más clásico, y a partir de entonces ha hecho un heavy metal más clásico.

Las canciones de Megadeth siempre han sido muy políticas, con letras que frecuentemente hacen referencia a la guerra y sus consecuencias, y en últimos años Mustaine, que en el 2004 anunció que se había convertido al cristianismo, ha incluido temas más personales en sus álbumes.

En este 2008 se cumplen 25 años de que el concepto de Megadeth fue creado, y estos californianos vendrán a México como parte de su “Tour of Duty” para presentar su más reciente álbum, United Abominations, en el Salón Vive Cuervo, donde podremos seguramente escuchar absolutos clásicos de estos rockeros (y del thrash) como “Peace Sells” y “Symphony of Destruction”, y por supuesto temas más recientes como “Gears of War” y “Washington is Next!”

La fecha para este evento estaba marcada como este miércoles 18 de junio, pero los boletos volaron, por lo que se decidió abrir una nueva fecha, el jueves 19.

Avantasia en el Circo Volador

Publicado en Previos/reseñas con etiquetas , el 17 Junio, 2008 por Lord Kyle Macbeth

Bienvenidos…

He aquí otra exclusiva de la Cámara de la Tortura, para que no digan que sólo pongo refritos ;)

                                              

 

Justo antes de que comenzara el concierto de Avantasia se soltó una lluvia torrencial que sólo sirvió para que los que estábamos afuera formaditos (o llegando) nos empapáramos de pies a cabeza (y miren que lo que llovió no fueron papas, sino agua).

El caso es que la banda salió temprano al escenario. El boleto decía 8 de la noche (ok, decía 20:00 horas, pero es lo mismo) y en lugar de estar esperando hasta las 9, como es la costumbre, sólo tuvimos que esperar 15 minutos. Eran las 8:15 aproximadamente cuando comenzó el asunto.

Lo primero que notamos (que noté) es que el bataco NO era Eric Singer. ¿¡Qué onda!? Tal vez no sea el mejor baterista del mundo, pero por cuestiones nostálgicas, habría sido bueno ver al hombre que ha tocado con KISS y Alice Cooper. En su lugar estaba Felix Bohnke, de Edguy. En fin. Segundo, sabíamos que no iba a venir el ejército de invitados que los álbumes han tenido (no creo que nadie esperase ver a Alice Cooper, Kai Hansen, Michael Kiske o a Sharon Den Adel, siendo que todos tienen otras prioridades, como sus propias bandas) pero fue una muy agradable sorpresa ver que Tobias Sammet no fue el único vocalista.

Además de Amanda Somerville, cuya voz en vivo la verdad no es nada impresionante, estuvieron André Matos, exvocalista de Angra y de Shaman, y Jørn Lande, exvocalista de Masterplan. 

En fin, el concierto en sí estuvo genial, tocaron canciones de TODOS sus discos: Abrieron con Twisted Mind y siguieron con The Scarecrow. Después interpretaron Reach Out for the Light, con todo y el preludio, y a continuación vino lo único que puedo considerar el punto bajo de la noche: No sólo soltaron demasiado pronto Another Angel Down, con el vozarrón de Lande, sino que no sé quién tuvo la genial idea de aumentarle el tempo. La canción iba hecha la raya, apenas se le entendía (digo, qué puedes esperar cuando a una canción rápida de power metal le aumentas el tempo un 50%). Lástima, de veras.

Fuera de eso, fue un setlist excelente: de The Metal Opera parte I escuchamos Serpents in Paradise, Farewell y Sign of the Cross, que fue la última pieza de la noche… aunque no exactamente, porque a la mitad de la canción, cuando todos los vocalistas estaban ya en el escenario haciendo reverencias y despidiéndose, los acordes se convirtieron en los de The Seven Angels, que por ser una canción larguísima (casi 15 minutos) no tocaron completa, claro. Pero gue un muy buen detalle.

De la segunda parte de The Metal Opera interpretaron No Return, The Looking Glass y desde luego (no podían no tocarla) Avantasia. Y como “bonus track”, porque Tobias lo anunció claramente, nos regalaron The Story Ain’t Over, del EP Lost in Space parte 1. Aclaró que era una canción extra porque la han tocado en Europa con gente que no vino a México, así que podían saltársela o simplemente la cantaba él. Y qué bueno que la cantó. Es un rolón. Del otro EP de Lost in Space (la parte 2, claro) el tema elegido para interpretar fue Promised Land.

También interpretaron Shelter from the Rain y Lost in Space, del nuevo álbum, pero indudablemente lo mejor de todo el concierto fue I Don’t Believe in Your Love. ¡Qué roll on -digo rolón-, señores, qué bruto! :’( (todavía me duele el cuello del headbanging ;P) y para el encore, aun antes de que todos estuvieran en el escenario de nuevo, ya se escuchaba el intro de The Toy Master, que en el disco canta Alice Cooper. La cantó Tobias junto con André, pero aun así, qué buena rola. Ya después, claro, vino Sign of the Cross/The Seven Angels, que fue lo último, como ya había mencionado.

Por cierto que ya bien entrado el concierto (faltaban como 15 minutos nada más) algo voló al escenario. Tobias lo recogió, lo examinó… era una camiseta hecha nudo para que volara. Y el pobre hombre se vio obligado a comentar esta “triste” realidad: “¡Esto no es de una mujer! Lo siento, pero soy heterosexual. No importa lo que hayan oído en la prensa, en internet, en los chismes y por ahí: ¡¡Yo me tiro exclusivamente a mujeres!!” Claro que si es cierto o no ya no me corresponde a mí desmentir, y la neta no me interesa averiguar. ;)

Ahora bien, debo hacer mi típica aclaración: ¿qué es lo que TODO concierto tiene, sin importar qué banda sea, qué género de música sea, cuánto tiempo toquen? Claro, las canciones ausentes, ésas que te quedas esperando toooooda la noche y nunca llegan. En este caso fueron Chalice of Agony y Breaking Away. Pero bueno, eso ya habría sido demasiada belleza y perfección.

Nightwish

Publicado en Previos/reseñas con etiquetas , el 15 Junio, 2008 por Lord Kyle Macbeth

Bienvenidos…

Éste es el artículo de portada de la Dark de diciembre del 2007, ya que nuestras fuentes nos habían dicho que Nightwish venía en marzo… en realidad fue en mayo el concierto ¬¬

                                            

Los deseos pueden volver realidad

Nightwish, de Finlandia, es otra de esas bandas que cruzan la línea entre la escena oscura y la metalera. El punto que aparentemente logró esta alquimia tan difícil de conseguir fue tener a una vocalista femenina como eje principal de la banda, y a once años del nacimiento de este proyecto, es una de las agrupaciones más famosas del mundo en el género.

Un deseo nocturno

La idea original de lo que llegaría a ser Nightwish fue concebida en 1996, durante una noche de verano, cuando Tuomas Holopainen, líder de la banda y autor de la mayoría de las canciones, estaba con unos amigos alrededor de una fogata.

En ese momento, los únicos tres miembros del recién formado grupo eran Tuomas en los teclados, Emppu (su nombre real es Erno Vuorinen) en la guitarra –acústica– y Tarja Turunen en la voz. En esa época, Tarja no tenía ni idea de lo que era el metal. La invitaron al proyecto porque sabían que era de las mejores cantantes de la escuela a la que los tres asistían.

El nombre de la banda viene de una canción del mismo nombre que grabaron en su primer demo. El concepto del grupo era acústico, música del tipo que se escucha alrededor de las fogatas en un campamento, pero Tuomas decidió que la voz de Tarja era demasiado potente para algo así, por lo que modificó el estilo de la banda; así, a principios de 1997, la guitarra acústica de Emppu fue reemplazada por una eléctrica y el baterista Jukka Nevalainen se unió a Nightwish.

En ese mismo año el incipiente grupo firmó contrato con Spinefarm Records, disquera finlandesa especializada en bandas metaleras, y bajo este sello lanzaron su álbum debut, Angels Fall First.

Desde ese momento se distinguieron de entre “el montón” porque eran muy pocas las bandas de heavy que utilizaban como vocalista principal a una mujer, y más aun, con estilo completamente operístico.

Su primer concierto lo ofrecieron en diciembre en su ciudad natal, Kitee, pero sólo se presentaron siete veces más en ese invierno, porque Tarja no había terminado los estudios y tanto Jukka como Emppu debían completar su servicio militar.

Para el año siguiente, Sami Vänskä ingresó al grupo como bajista (en Angels Fall First Emppu tocó tanto la guitarra como el bajo) y salió al mercado su segunda producción, Oceanborn (1998).

Fue entonces cuando Nightwish se volvió más rápido y un poco más pesado. Otro cambio importante en la evolución de la banda fue el papel notoriamente menos protagónico que vinieron a ocupar las voces masculinas, pues si bien en su debut Tuomas canta a dúo con Tarja en algunos cortes, a partir Oceanborn fue ella quien llevó “la voz cantante”, por así decirlo; las escasas voces masculinas que incluían eran interpretadas por artistas invitados.

Para el fin del milenio, en 1999 grabaron su primer EP, Sleeping Sun (Ballads of the Eclipse), para el eclipse solar que hubo en Alemania ese año. La balada que da nombre al EP, Sleeping Sun, es uno de sus temas más famosos, y largamente buscado, debido además a que no era fácil de conseguir.

Con la llegada del nuevo milenio llegó también el nuevo trabajo de estos finlandeses, cuyo tercer álbum, Wishmaster (2000), fue nombrado disco del mes por la revista Rock Hard, ganándole el lugar de honor a las nuevas producciones de bandas como Iron Maiden y Bon Jovi, que salieron al mismo tiempo.

Ya habiendo consolidado su status en la escena, Nightwish no se durmió en sus laureles. Se pusieron multimedia con su primer álbum en vivo, disponible en DVD y CD, bajo el nombre de From Wishes to Eternity.

En el 2001 lanzaron su siguiente EP, Over the Hills and Far Away, incluyendo un cover de la canción homónima original de Gary Moore, dos temas inéditos y una nueva versión de Astral Romance, incluida en su álbum debut.

También en el 2001 Sami Vänskä fue despedido y Marco Hietala, quien lleva desde 1985 rockeando en bandas como Tarot y Sinergy, entró en su lugar.

La siguiente producción del grupo, Century Child (2002), contó por primera vez con la participación de una orquesta real (antes las partes sinfónicas eran hechas con sintetizador), y Tarja comenzó a utilizar un poco menos su estilo operístico dando paso a una forma más “rockera” de cantar.

Además en este álbum regresan los dúos, pero no es Tuomas quien canta junto a Tarja, sino Marco, quien con el paso de los años ha ido ocupando un lugar cada vez más importante en los álbumes, llegando incluso a ser la voz principal en algunos cortes.

El segundo DVD de Nightwish se titula End of Innocence (2003), y es un documental de dos horas relatado por Tuomas y Emppu, en el que se cuenta la historia de la banda y también cómo es la vida durante una gira. El DVD viene completo con las bromas pesadas que los integrantes se hacen antes de y durante las presentaciones.

En el verano de ese mismo 2003 Tarja se casó con el empresario argentino Marcelo Cabuli, y ahí comenzó el fin de una era.

El fin de una era

Nightwish vio llegar su éxito más grande hasta la fecha en el 2004 con Nemo, primer sencillo de su quinto álbum de estudio, titulado Once, y es en ese mismo año que la banda lanza su primera recopilación, llamada Tales from the Elvenpath, la cual incluye varios cortes que hasta entonces sólo estaban disponibles en sencillos.

Al año siguiente salió la segunda recopilación, Best Wishes – The Best of Nightwish, que incluye una versión regrabada de Sleeping Sun y una versión en vivo de High Hopes, original de Pink Floyd, con Marco en la voz.

En los primeros días del mes de octubre de 2005, y ya disfrutando de status de superestrellas no sólo en los círculos metaleros y oscuros, sino comerciales, se presentaron en México encabezando el primer Live N’ Louder Rock Fest, en el que se presentaron bandas con tanta trayectoria como Therion, Overkill y Rage, con quienes ya habían visitado nuestro país algunos años atrás que en aquella ocasión fue Nightwish quien le abrió a Rage.

Pero a menos de un mes de haber pisado la tierra del maíz, el 21 de octubre del 2005, después de un concierto ofrecido en Helsinki, Tuomas entregó a Tarja una “carta abierta” en la que se le informaba que a partir de ese momento dejaba de ser parte de Nightwish. La carta decía, entre muchas otras cosas:

“Para ti, desafortunadamente, los negocios, el dinero […] se han vuelto mucho más importantes [que la música].

“[…] Esta actitud me la demostraste claramente en las dos cosas que me dijiste en el avión en Toronto: ‘Ya no necesito a Nightwish’ y ‘recuerda, Tuomas, que podría dejar la banda en cualquier momento, avisándote sólo un día antes’.

“[…] Simplemente ya no puedo escribir más canciones para ti.

“[…] Tú nos dijiste que de cualquier forma, el próximo álbum de Nightwish será tu último. Sin embargo, los demás queremos continuar mientras la llama arda. Así que tampoco tiene caso que hagamos el próximo álbum contigo.

“[…] Nunca nos molestó el hecho de que no participaras en la composición ni los arreglos de las canciones; nunca, en 9 años, te presentaste a los ensayos con nosotros antes de entrar al estudio. Ni el hecho de que cuando estábamos de gira siempre quisieras volar aparte con tu marido. Ni el hecho de que eres indiscutiblemente la imagen de la banda.

“[…] Marcelo te ha convertido, de la chica adorable que eras, en una diva.

“[…] Siempre fuiste la única que quiso más dinero por los conciertos.

“[…] ¡Esta actitud de ‘compensación y más dinero por todo’ es lo que más nos decepcionó!

“[…] La decisión fue tomada unánimemente por los cuatro. Estamos más allá del punto en el que las cosas podían arreglarse hablando”.

Fue así que la banda más importante de Finlandia, probablemente no sólo de rock, sino en general, perdió a su vocalista, pero contrario a lo que muchos rumores dijeron durante un tiempo, y en línea con la propia carta, la historia del grupo no llegó a su final. Por el contrario, en su sitio web pusieron un aviso solicitando una nueva vocalista e invitando a cantantes de todo el mundo y de todo género a que enviaran sus demos.

Tarja dijo después, en dos conferencias de prensa, que la despedida la tomó completamente por sorpresa, puesto que no se le notificó más que en la carta, y que el hecho de hacer la carta “abierta” era “innecesariamente cruel”.

El último concierto que dio Tarja con Nightwish fue grabado y lanzado como CD, DVD y caja de 2 CD’s+DVD, titulado End of an Era.

Un nuevo inicio

Después de muchos meses de silencio, el 24 de mayo del 2007 fue anunciada de manera oficial la nueva vocalista de Nightwish: Anette Olzon, originaria de Suecia y frontwoman de Alyson Avenue, grupo que, con la salida de su cantante principal, se desintegró.

Dark Passion Play es el nombre del más reciente álbum de Nightwish, el primero con Anette como vocalista, y en él Marco contribuye aunque sea con segunda voz en todos los temas, con excepción de Amaranth, y en Master Passion Greed la suya es la voz principal.

El hecho de que Anette no posea el épico estilo operístico que caracteriza a Tarja no la hace desmerecer en calidad artística, aunque hay mucha gente que se ha quejado de que la banda se “afresó”, puesto que al escuchar Dark Passion Play podemos notar el estilo un tanto más “comercial” de la voz de Anette, a comparación del timbre dramático que aportaba Tarja.

Dark Passion Play es un álbum que fue lanzado en varias versiones, la normal, una edición especial que incluye un bonus track y un CD extra con todo el álbum en versión instrumental, y una edición para verdaderos coleccionistas que incluye un tercer CD con tres temas más.

Con el cambio de vocalista, Nightwish parece haberse “soltado el pelo”, pues para cuando Once salió al mercado, la banda ya no tenía ni de lejos aquel sonido que conquistó a tanta gente desde el principio, dejando en el aire una sensación de que el Nightwish que todos conocían y amaban había muerto, para ser reemplazado por un impostor que tenía su misma cara, pero no su misma alma.

Con Dark Passion Play el alma ha vuelto, y si bien es innegable que Nightwish nunca será lo mismo sin Tarja, ¿quién dijo que el cambio nunca es bueno? Estos finlandeses han retomado el camino que parecían haber perdido, y comienza una nueva era con nueva fuerza y nueva dirección.

Serpientes en el ruedo

Publicado en Previos/reseñas con etiquetas , el 27 Mayo, 2008 por Lord Kyle Macbeth

Y ahora viene la reseña del concierto, que estuvo excelente, por cierto. Iba a ser publicada en El Economista, pero no salió a la mera hora, así que es otra exclusiva de la Cámara.

 

                                              

El viernes se presentó Whitesnake en la Plaza de Toros México, y a pesar de que hubo relativamente poco quórum (aunque en honor a la verdad tampoco estaba vacío el recinto) estos veteranos en la onda del rock “pesado pero fresa” presentaron su decimoprimer álbum de estudio (y el primero con material nuevo en 11 años).

El concierto inició con “Best Years”, del nuevo disco, y aunque soltaron muy pronto (para mi gusto) “Fool for your Loving”, clásicos como “Love ain’t No Stranger”, “Is This Love”, “Guilty of Love”, y nuevos temas como “Can you Hear the Wind Blow”, o “Lay Down your Love” pusieron a todos los asistentes a brincar y corearlos como si fueran parte del repertorio diario de sus vidas.

El infaltable solo de guitarra se convirtió a los pocos segundos en un duelo en el que Doug Aldrich y Reb Beach competían por ver quién podía tocar más notas más rápido. El bajista Uriah Duffy se les unió y Chris Frazier completó el cuadro con la batería.

Primero se dejó de oír el bajo y luego las guitarras, con lo cual nos quedamos escuchando el otro solo obligado en todos los conciertos de rock: el de batería.

Cuando David Coverdale, fundador y vocalista (y único miembro original que queda) regresó al escenario, “Crying in the Rain”, “The Deeper the Love” y “Ain’t No Love in the Heart of the City” fueron cantadas a todo pulmón por los asistentes, pero por supuesto, Here I Go Again fue el punto álgido de la noche, sólo superado por el espectacular cierre: “Burn”, original de Deep Purple (banda de la cual salió Coverdale para formar Whitesnake).

Aunque no faltó el despistado que creyó que el concierto continuaría con un repertorio de Deep Purple y pidió que interpretaran “Soldier of Fortune” hasta que se le acabó la voz, sus peticiones no fueron escuchadas. La Serpiente Blanca ya se había retirado a su madriguera.

Whitesnake en México

Publicado en Previos/reseñas con etiquetas , el 21 Mayo, 2008 por Lord Kyle Macbeth

Bienvenidos…

Éste es el previo, escrito para El Economista, de la presentación que tendrá Whitesnake en la Plaza México este viernes 23 de mayo.

 

                                              

Qué bueno es ser malo

La legendaria banda británica de hard rock Whitesnake regresa a México, después de casi tres años de ausencia, por una sola noche y como parte de su gira mundial promocionando su nuevo álbum, Good to be Bad.

Fundado en 1978 por David Coverdale y Micky Moody, Whitesnake es una de las muy pocas bandas que aun mantiene vivo el género del hard rock.

El sonido del grupo ha sido comparado por críticos con Deep Purple, lo cual no es de extrañar si tomamos en cuenta que Coverdale y otros dos exmiembros de Whitesnake fueron parte de aquella banda, y que Deep Purple es de hecho una de sus grandes influencias musicalmente hablando.

Con esta gira mundial, Whitesnake ha agotado localidades en países como Argentina y Perú, y este viernes 23 de mayo en la Monumental Plaza de Toros México podremos comprobar por qué después de tres décadas siguen llenando arenas.

En el 2005 estos hombres le abrieron a Judas Priest en el Palacio de los Deportes, en lo que fue un concierto memorable de principio a fin, y en esta ocasión vienen con su propia gira para deleitarnos con su más grandes éxitos como “Here I Go Again”, “Is This Love” o “Slide It In”, además, por supuesto, de darnos una probada de lo que es Good to be Bad.

Viernes 23 de mayo
9 de la noche
Plaza de Toros México
Boletos en taquilla, en el sistema E-Ticket y en tiendas Blockbuster

Hellish Rock, el concierto ¡¡del año!!

Publicado en Previos/reseñas con etiquetas , el 12 Mayo, 2008 por Lord Kyle Macbeth

Bienvenidos…

En esta ocasión les voy a dar una reseña bieeen exclusiva porque ni el periódico ni la revista quisieron cubrir el evento, así que compré mi boletito como simple mortal, me quedé corto de varo un ratote, me largué a ver a Gamma Ray y Helloween… y me divertí ¡¡como hace MUCHO no me divertía!!

De entrada, las dos bandas se aventaron un setlist de puro clásico, tocando UNA canción del nuevo disco. Ok, no es cierto, Gamma Ray tocó dos: Into the Storm y Empress. Y del álbum anterior tocaron una de las mejores, claro: Fight.

Fuera de eso tocaron puro clásico, Somewhere Out in Space, Land of the Free, que no podía faltar, y por supuesto, ¡¡¡Heavy Metal Universe!!! ¡¡Qué rolón, señores, qué roll on, digo rolón!! Uno de los grandes himnos del heavy. Y mira que no cualquier canción que ensalce el heavy es un himno, pero ésta por supuesto.

Faltaron varias, claro. Pero eso es de cajón. NUNCA una banda va a tocar tooodas las rolas buenas que tiene, porque el concierto duraría 4 horas. Y cuando son bandas como éstas, que ya tienen décadas rockeando y más discos de los que puedes contar con los dedos (se dice fácil, pero por ejemplo Twisted Sister tiene desde los ochentas y sólo ha sacado 6 discos de estudio) pues nunca acabarías.

Las grandes ausentes esta vez fueron, para no ir más lejos, rolas del nuevo álbum que según venían promocionando. Mis opciones habrían sido To Mother Earth, Leaving Hell, Real World, pero ya cada quién sus gustos.

Ah, por cierto, siendo Gamma Ray la banda que Kai Hansen (fundador de Helloween, para quienes no sepan el detalle) fundó después de irse POR SU PROPIO PIE de Helloween, normalmente toca una rolita de sus días de calabazo en sus conciertos con Gamma. La elegida, por supuesto, es I Want Out, uno de los más grandes himnos del heavy en la historia (y muy anterior a Heavy Metal Universe, claro). Pero como es rola de Helloween, no la iba a tocar ahora, verdad? Así que tocaron Ride the Sky, incluida en el primer álbum de Helloween.

Y aunque Gamma Ray es una bandooota, Helloween es y siempre será (con o sin Hansen) la banda CREADORA del Power Metal. Y los reyes del Power, sin duda. Estos cuates se la aventaron peor: abrieron con Halloween, y como si no fuera suficiente clásico, tocaron March of Time, Eagle Fly Free, A Tale that Wasn’t Right, Sole Survivor y claro, Dr. Stein.

Por cierto que Andi Deris ha estado aprendiendo español. Español de España, con todo y sus modismos, pero español al fin. Sólo habló en inglés un par de veces porque de plano no le dio el vocabulario, pero casi todo lo que habló con el público fue en español. MUY bueno!! Artistas que dicen adorar México, sigan el ejemplo de este hombre!!! Aprendan español, y no nada más  “hola!”, “gracias!” Siquiera lo suficiente para poder hablar tres frases, que nosotros al menos nos creamos que están intentándolo.

De canciones nuevas sólo tocaron: If I Could Fly, de The Dark Ride (el mejor disco de Helloween, digan lo que digan), As Long as I Fall, del nuevo álbum (por cierto, sucesor espiritual del Dark Ride, así de bueno es) y The King for 1,000 Years, del Keeper of the Seven Keys – The Legacy. Nada más.

Lo “malo” (o sea, menos bueno, no hay nada malo con estos tipos) fue que en vez de tocar muchas rolotas tocaron un popurrí, o medley como le dicen los gringos. “Malo” ¡porque queríamos escuchar las canciones completas, no cachitos! El mentado medley tuvo Perfect Gentleman, I Can, Power, Where the Rain Grows y Keeper of the Seven Keys.

Ya para acabar, en el encore escuchamos Future World, en la cual salió Kai Hansen a tocar la guitarra con Helloween… y cuando llegó el cierre, que fue, por supuestísimo y no hay ni la menor duda, porque es la obligada: I Want Out -EL himno del heavy-, no sólo se quedó Kai en el escenario. ¡¡¡Además salió el resto de Gamma Ray!!! ¡¡¡Se aventaron la canción a dos bajos, cuatro guitarras y dos voces!!! Eso fue el acabóse.

Es algo increíble, no creo volver a ver algo igual de increíblemente chido en la vida. Y miren que después de ver a Iron Maiden, Judas Priest, Dio, Black Sabbath–perdón, Heaven and Hell (Black Sabbath con Dio cantando las rolas que grabaron como Black Sabbath con Dio ¬¬), Ozzy, y a muuuuchas bandotototas más, ya mis expectativas de ver algo que me deje babeando son pocas. ¡¡¡Estos cuates lo lograron, casi me sacan las lágrimas!!! (sí, soy un chillón, me vale :P )

Con eso acabó el Hellish Rock ‘08, con Gamma Ray y Helloween, el concierto del año, y con esto también acabo mi reseñita :)

¿Mencioné que fue EL CONCIERTO DEL AÑO!!!!!!!!!!!?

Dream Theater

Publicado en Previos/reseñas con etiquetas , , , el 5 Mayo, 2008 por Lord Kyle Macbeth

Bienvenidos a la Cámara…

Nuevo blog, nuevo post. En lugar de iniciar las entradas con algo viejo, les pongo algo nuevecito. La nota previa al concierto de Dream Theater del martes 29 de abril, publicada originalmente en el Economista, y la reseña, que El Economista no publicó ¬¬ así que es exclusiva de La Cámara de la Tortura. yahoo yahoo…

 

                                              

Dream Theater, ineludible

Cuando uno habla de metal progresivo, no se puede evitar hacer mención de Dream Theater.

La primera banda en la historia que mezcló elementos de rock progresivo con el sonido clásico del heavy metal fue Queensrÿche, y Fates Warning lo llevó a otro nivel completamente, pero es innegable que la banda de metal progresivo más influyente en la historia es Dream Theater.

A pesar de ser un grupo de rock pesado, estos neoyorkinos siempre se caracterizaron por su habilidad al tocar sus instrumentos y por los complejos arreglos que incluyen en sus canciones.

Como Dream Theater es otra de esas bandas que adoran México y vienen cada vez que pueden, este martes 29 de abril estarán, por enésima vez, en el Auditorio Nacional para promocionar su más reciente producción, que no es, coincidentemente, Systematic Chaos, lanzado el año pasado, sino Greatest Hit… (And 21 Other Pretty Cool Songs), recopilación de éxitos, lados B, remixes y rarezas que incluye temas desde 1991 y hasta el 2005.

El “Greatest Hit” en el título es referencia al único éxito radial que el grupo ha tenido en más de 20 años de carrera: “Pull Me Under”, tema incluido en su álbum Images and Words, que es uno de los más influyentes en todo el subgénero del metal progresivo.

Aunque visiten nuestro país a cada rato, verlos es siempre una gran experiencia. La última vez que vinieron interpretaron completito su álbum Octavarium, y claro, tienen el valor agregado de contar con talentos como el guitarrista John Pertucci, miembro fundador del grupo, y que ha estado con Joe Satriani y Steve Vai en el G3 Tour, además de haber sido nombrado en el 2007 Guitarrista del Año por la revista Total Guitar.

 

                                              

 Virtuosismo metalero

Virtuosos. No hay otra manera de describir a estos hombres. La noche del martes el Auditorio Nacional tembló con los acordes de Dream Theater, que a la mera hora sí vinieron promocionando su Systematic Chaos, y no el disco de éxitos… en fin.

La primera sorpresa fue que hubo banda abridora: Between the Buried and Me, que mezcla nu-metal con progresivo con muy buenos resultados, y después el Auditorio se convirtió en el Auditorio de los Sueños con casi dos horas y media de música ininterrumpida.

Sí, ininterrumpida, porque Dream Theater no terminaba de interpretar una pieza cuando empezaba con la siguiente. Eso sin contar los interminables solos de guitarra y/o teclado que incluyen en sus canciones.

En definitiva el progresivo no es para cualquiera, ¡y el metal progresivo menos! Pero de que fue una noche memorable, lo fue sin duda alguna. Los dedos de John Petrucci volaban de arriba a abajo de la guitarra y los de Jordan Rudess a lo largo y ancho de los teclados con una velocidad y precisión que pondrían celoso al propio Paganini.

Temas como “Forsaken”, “In the Presence of Enemies”, partes 1 y 2 (con la que cerraron la noche), de Systematic Chaos, recibieron tremenda ovación, pero fue “Surrounded” (de Images and Words) la canción que por poco hace que se venga abajo el recinto de la gritería.

Curiosamente, el Greatest Hit, “Pull Me Under”, fue el Greatest Ausente de la noche. Tal vez para la próxima sí lo interpreten.